
Un informe técnico del Ministerio de Hacienda encendió las alertas en el ámbito cultural tras proponer un recorte significativo al presupuesto del sector, lo que podría afectar directamente la mantención de los Sitios de Patrimonio Mundial, entre ellos las emblemáticas iglesias de madera de Chiloé.
El documento, que evalúa la eficiencia del gasto público, sugiere la descontinuación del Programa de Sitios de Patrimonio Mundial, iniciativa de la cual dependen las 16 iglesias chilotas reconocidas por la UNESCO. La medida forma parte de un ajuste mayor que contempla una reducción de más de $77 mil millones en el presupuesto cultural, bajo criterios de desempeño y ejecución presupuestaria.
Impacto en Chiloé
De concretarse esta recomendación, el archipiélago enfrentaría un escenario complejo. Este programa constituye la principal herramienta de financiamiento para labores de conservación, intervenciones de emergencia y planes de manejo de estas estructuras, las cuales requieren mantenimiento constante debido a factores como la humedad y el paso del tiempo.
Sin estos recursos, la sostenibilidad de estos templos —que además son un importante atractivo turístico y símbolo identitario de las comunidades— quedaría en una situación de alta vulnerabilidad.
Otros programas en riesgo
El informe también plantea la eliminación de otras iniciativas con impacto en el desarrollo cultural regional, entre ellas:
- Escuelas de Rock y Música Popular, plataforma clave para el desarrollo de músicos jóvenes en la provincia.
- Orquestas de la FOJI, lo que afectaría directamente a niños y jóvenes que participan en agrupaciones locales.
- Biblioteca Pública Digital y Bibliomás, fundamentales para el acceso a la lectura en zonas aisladas.
Reacciones y preocupación
Si bien desde el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio no se ha confirmado la aplicación de estas medidas, la propuesta ha generado preocupación en organizaciones culturales y patrimoniales del territorio.
Especialistas advierten que una eventual eliminación del programa podría comprometer los compromisos internacionales del Estado de Chile ante la UNESCO, poniendo en riesgo la condición de Patrimonio de la Humanidad que poseen las iglesias de Chiloé desde el año 2000.
Por ahora, la comunidad cultural se mantiene en alerta, a la espera de definiciones por parte del Gobierno respecto al futuro del financiamiento para la protección del patrimonio en la zona.






